Ya habiamos tomado un "bocao" y nos dirigiamos hacia la segunda cumbre y el espectáculo mirando hacia el Valle de Losa era sencillamente impresionante con el mar de nubes, que empezaba a quedarse por debajo nuestro.
A medida que seguiamos tomando altura, era todo más llamativo, a la derecha teniamos el Valle de Orduña, todo despejado y a nuestra izquierda el burgales
Valle de Losa cubierto por la niebla. Que buen día nos prometia el tiempo y sus caprichos atmosféricos.
Enseguidita llegamos la Txolope (1.027 m.) en el que nos encontramos un par de buzones, la bola del mundo y uno mas actual y en recuerdo de Juan Carlos (algún montañero que murió a la edad de 33 años). Dejamos nuestra tarjeta en este buzón y continuamos.
Asomarnos al borde es inevitable, para mirar el bosque que tenemos debajo que se mostraba en todo su explendor igual que el resto del valle.
Tras un "paseo" bordeando el "acantilado" y tras pasar por el Solaiera (1.039 m.), cuyo buzón está en muy mal estado y sin tapa, llegamos al primer buzón del Bedarbide (1.041 m.), donde decidimos parar a almorzar, que ya era hora, desde donde divisabamos todo lo que llevabamos andado y lo que nos quedaba por andar.
Subimos hasta el segundo buzón del Bedarbide, que curiosamente tiene marcada la misma altitud, uno de los dos a de estar mal, ya que no estan al mismo nivel. Este buzón es original: un senderista con su bastón y el buzón a sus pies. Al fondo se ve el pico al que queremos llegar.
Volvemos a asomarnos, para ver la Senda Negra por la que una vez terminado de subir a la última cumbre tendremos que coger, para no regresar por el mismo sitio. Nos cuesta verla porque se encuentra en la sombra y es un senderito de nada que termina metiendose en el bosque.
Bajamos a un collado por el que tenemos que atravesar y por el que habia algun haya con las hojas a punto de caramelo y por encima de sus copas ya divisabamos el último repecho para llegar a nuestro objetivo.
Y como no podia ser de otra manera nos encontramos un grupo de caballos de la zona y el más elegante del grupo posó para nosotros y salió así de guapo con la melena al viento. Esto me llama más la atención, al hacer yo varios años que carezco de tan preciado pelamen.
Los demás ni se inmutaron y siguieron con su almuerzo. Siempre hay antipáticos por todas las partes, que se le va a hacer.
El buzón del Tologorri (1.068 m.) es un piolet, de cuyo palo sale una ikurriña (bandera vasca) . Este es uno de los montes mas transitados del país vasco en el que los domingos, parecen romerias de montañeros haciendo cumbre y tomando el bocadillo. Nosotros tuvimos la fortuna de estar solos totalmente, ya que era un día de entresemana.
Una vez arriba lo mejor que se puede y se debe hacer es sentarse y disfrutar de las vistas, cosa que hicimos con sumo agrado, ya que la temperatura lo permitia y observamos todo el recorrido realizado, desde
Orduña subiendo a la Virgen de la Antigua y crestear todos los picos que se aprecian hasta llegar al lugar en el que nos encontramos.
Aun nos quedaba regresar a recoger el coche y para ello utilizariamos la Senda Negra, que baja a ras de las rocas, para meterse en el hayedo. Pero esa es otra historia.